En Japón hay aproximadamente 20.000 onsen repartidos en más de 3.000 zonas termales. La gran actividad volcánica del país hace que sea rico en fuentes de aguas termales que han sido utilizadas desde antaño por sus múltiples beneficios para la salud.
Los onsen son fuentes de aguas termales procedentes de la tierra y sumergirse en uno de ellos es una experiencia que tienes que probar si quieres que tu inmersión en la cultura japonesa sea completa. El agua de los baños varía entre los 38°C y 42°C de temperatura.
Aunque hay excepciones, los baños no suelen ser mixtos, l área de hombres (男), suele marcarse con una cortina azul oscuro y la de las mujeres (女), con una roja.
Baño termal procedente de fuentes de agua natural. Dependiendo de la zona, las aguas tendrán diferentes propiedades según los minerales que contengan.
Casas de baños públicas cuya entrada es muy económica y ofrecen piscinas a diferentes temperaturas, pero no termales. Son muy habituales en los barrios y las personas japonesas van a menudo. Además de para asearse estos establecimientos tienen un componente social.
Tipo de onsen que se caracteriza por estar en el exterior. Esto permite disfrutar del entorno (normalmente naturaleza) y exponer el cuerpo al contraste del fresco con el agua caliente de los baños.
Allí encontraras taquillas o una estantería con cestas para dejar tu ropa y efectos personales. Solo podrás llevar una toalla pequeña contigo a la siguiente zona.
Para no ensuciar las aguas termales antes de entrar al onsen debemos asearnos en unas duchas, en ellas está permitido lavarse el pelo. Los establecimientos suelen ofrecer gel de ducha y champú. Como curiosidad, frente a la ducha verás un taburete porque lo habitual es ducharse sentado y un barreño para llenarlo con agua y echártelo por encima. Muy útil para aclararte el pelo, por ejemplo.
¡Todo listo para entrar a las aguas termales a relajarte! Entre la humedad y la temperatura caliente del agua puede bajarte la tensión por lo que lo recomendable es darse baños de 15 minutos como máximo. Esta prohibido nadar, bucear o salpicar a otras personas.
No se recomienda aclararse después del baño en las aguas termales para que las propiedades de los minerales tengan más efecto pero hay quien prefiere darse una ducha fría. Para acabar la experiencia compra una botellas de leche fría, ¡es la costumbre para rehidratarse! En todos los onsen las venden.
No metas el pelo ni la toalla en el agua.
A la zona de duchas y onsen debes entrar desnudo y descalzo.
Los onsen son una zona de relajación por lo que no está permitido hablar en un tono demasiado elevado.
No se recomienda meterse en un onsen después de una comida pesada o de haber bebido alcohol.
Cada vez hay menos limitaciones para personas con tatuajes pero aún existe la posibilidad que te pidan taparlos.
Con toda está información ya estás preparado/a para sumergirte de lleno en la experiencia onsen como un auténtico japonés.